Honestamente he escrito y
reescrito este párrafo inicial demasiadas veces intentado hacer una introducción
medianamente decente, lamentablemente la información disponible en internet,
como ocurre en la gran mayoría de ocasiones con la red, es abundante pero no
concluyente así que al igual que las varias páginas que consulté tendría que
extenderme por líneas y líneas sin alcanzar mi meta y sin revelar nada nuevo
alejándome de mi propósito por lo que sencillamente me decidí a limitarme y
llanamente decir que al igual que ha ocurrido con la mayor parte de los
inventos de la humanidad, desde los más elementales hasta algo tan sofisticado como
un colisionador de hadrones, el perro caliente surgió como respuesta a una
necesidad, la necesidad de un carnicero europeo que había inmigrado a Estados
Unidos de poner en las manos de sus clientes del finales del siglo XIX algo sabroso,
fácil de comer, barato y que no precisara de mucho espacio para su preparación
y qué más acertado para alcanzar este propósito que una salchicha hervida metida
entre un pan. Por supuesto que el origen del nombre es una incógnita bastante
oscura pero la explicación más aceptada esta asociada a la incapacidad de un
periodista gringo de pronunciar alguna palabreja en alemán (daschhund) por lo
que se refirió al sencillo pero sabroso plato sencillamente como “hot dog”.
Definitivamente se trató de una acertada invención aunque parte de su propósito, la facilidad para ser consumido, se haya perdido globalmente como consecuencia de algunas variaciones de la receta original y es que tal virtud se ha perdido en todo el mundo y no sólo de manera local como uno llegaría a pensar cuando se pasa por el lado de un clásico carrito de perros, en este caso particular de un carrito de “perro a 1000”.
Definitivamente se trató de una acertada invención aunque parte de su propósito, la facilidad para ser consumido, se haya perdido globalmente como consecuencia de algunas variaciones de la receta original y es que tal virtud se ha perdido en todo el mundo y no sólo de manera local como uno llegaría a pensar cuando se pasa por el lado de un clásico carrito de perros, en este caso particular de un carrito de “perro a 1000”.
Imagino que de alguna manera
misteriosa, alquímica o por lo menos mística los propietarios/vendedores de
dichos carritos han logrado identificar aquellos puntos específicos en el
planeta donde las leyes naturales no operan de la manera convencional permitiendo
así al personaje desafiar la física y desconocer por completo a la gravedad
como la fuerza planetaria que nos rige y limita para así apiñar sobre la pequeña
superficie que ofrece el matrimonio de pan y salchicha una inimaginable e
inconmensurable variedad de aliños y aderezos que comienzan por las clásicas
salsa de tomate y mostaza, pasan por mayonesa, salsa rosada, queso, papas,
pollo desmechado, carne desmechada, cebolla, jamón, piña y no sé que otras
tantas cosas y terminan finalmente y como detalle de fina coquetería y de lo
que ellos creerían la máxima expresión de sofisticación coronados, como si se
tratase de un diamante en un lindo anillo de compromiso, por un pequeño huevo
de codorniz ensartado en un palillo. Lo más curioso es que no sólo las ciencias
naturales no operan en estos pequeños espacios que uno podría llamar
¿extradimensionales? sino que las ciencias sociales específicamente la economía
tampoco operan de la manera habitual pues de qué modo se puede explicar que
aquella mística pirámide de alimentos se pueda intercambiar por 1000 pesos.
Quizás aún no estamos listos para
que tales misterios nos sean develados pero como les venía diciendo esto no es
una situación propia de nuestra idiosincrasia sino que el descubrimiento de
estos puntos antinaturales y su explotación en la preparación de perros
calientes de características formidables se ha extendido por todo el mundo, basta
ver el perro con chile, tocineta, queso, cebolla, infinidad de salsas, “relish”
(picadillo dulce de pepinillos) y “cole slaw” (picadillo dulce de lo que yo
creo que es repollo) de los gringos que en infinidad de ocasiones tuve que
preparar durante un trabajito de verano que tuve en su nación.
A pesar de tan disparatadas
preparaciones alimenticias debo declararme un fanático incondicional de los
perros calientes siendo el clásico y sencillo perro consistente en una
salchicha que creo de tipo Frankfurter metida entre un pan y aderezada
sencillamente con salsa de tomate y mostaza que sirven predominantemente en
Cinemark y los Tiger Market mi favorito, detrás de él podría ubicar los “vaqueros”
de “El Corral” especialmente el jalapeño
por, como su nombre lo indica, su adición de jalapeños que le dan un toque
picante delicioso y bueno por supuesto la salchicha con salsa de tomate,
mostaza, chile, “relish” y “cole slaw” de los gringos me parece una maravilla pero esta
última variación es un poco más difícil de conseguir por estas latitudes.
Pero a pesar del amplio número de
variaciones existentes fue sólo hasta ayer aquí en Apartadó, Antioquia donde un
perro caliente nuevamente logró sorprenderme, la sorpresa visual fue enorme y
debo confesar que aunque estéticamente no resultó del todo desagradable en un
momento dado si sentí algo de repulsión pero teniendo en consideración lo apremiante de mi situación
pues no había en donde estacionar y un agente de tránsito muy cordialmente me
dio el tiempo suficiente para hacer mi compra no pude detenerme a reparar en
ella con el vendedor sino que por el contrario lo urgí para que empacara mi
perro de modo que yo pudiera llevármelo y salir de allí.
Se trataba de un sencillo perro
caliente de salchicha que creo de tipo “Wiener” es decir una salchicha delgada,
larga y de una coloración roja radiactiva cubierta por salsa de tomate,
mostaza, piña, cebolla, papitas, tal vez algo de queso y por supuesto el
clásico huevo de codorniz mas lo que me sorprendió fue que aquella célula reproductiva
de dimensiones macroscópicas no coronaba solitariamente el perro sino que en el
extremo final del mismo… y aquí ustedes se preguntarán cómo demonios hago para
determinar cuál es el extremo inicial y cuál el extremo final de un perro y yo
podría aducir que es cuestión de mi vasta experiencia en el tema pero no, se
trata sencillamente de observación, el perro comienza por el lado de la cajita
que lo contiene que está abierto para que uno lo pueda ir sacando y mordiendo… como les venía diciendo al extremo final del
perro habían ensartado con un palillo algo completamente nuevo para mí en ese
contexto…
| Apartadó, Antioquia. Diciembre 10 de 2011. Ominoso Perro |
¡Sí! Lo que ustedes ven es una breva preparada en almíbar, ella estaba ahí impertérrita esperándome, desafiándome, gritándome algo como “vamos a ver si eres capaz, quiero ver si te atreves” por lo que decidí no darle más largas al asunto y comenzar a devorar mi perro caliente hasta llegar a ella no sin alguna aprensión cuando daba las dentelladas finales. Finalmente la alcancé y ella con su brillante verde continuaba retándome así que tomé un par de sorbos de gaseosa, eructé y me dispuse a enfrentarla introduciendo pan, salchicha, salsas, queso, papitas y breva de un solo bocado a mi boca y masticando como un maniático para encontrarme con una agradable sorpresa pues la dulzura de la breva cortó con toda la agresión a la que mi paladar había sido sometido mientras consumía tan sobresaturado alimento, la dulzura de la breva le dio un final ligero al ominoso perro caliente al que me había enfrentado, la dulzura de la breva dejó una sonrisa en mi boca… ya lo ven ustedes ahora el perro, por lo menos aquí en Uraba, no sólo viene con huevos, también trae sus brevas…
Ole me desatrasé de su blog por fin!...está entretenido el tema.
ResponderSuprimirSobre su temática antirreligiosa, proaborto, etc etc...
Bueno es predecible y fiel a su estilo, una prosa cada vez de mejor calidad y una forma de presentar sus ideas excelente (Debo decir que envidio su actual redacción). Le aclaro no soy opsitor de su punto de vista sino quizás indiferente (lo que podría ser peor). No me interesa defender la religión ni a sus detractores, ni a los fanáticos "provida" ni a los irresponsables que con la consigna de " derechos de su cuerpo" siembran irresponsabilidad en la sociedad... (así como no se a quien detesto más al que se ufana del arte de la tauromaquia como máxima expresión de la poesía hecha sangre o aquel que se ufana de ser el fanático "defensor" de la causa antitaurina en una clarísima muestra de "ecolatría", más que de cualquier otra cosa)
Pero quizás debería dejar de aprovechar cualquier oprotunidad, ( esta vez refranes populares) para irse lanza en ristre contra la religión, rebajandola al problema máximo de nuestra humanidad. Hay que tener un poco más de humildad y de objetividad.
Recuerde que en los albores de la humanidad, la mágica conexión del lenguaje que permitió al hombre intercambiar la experiencia sin igual en la naturaleza de la razón, desde siempre tuvo como hilo conductor el asombro, el misticismo y la religiosidad como punto de partida hacia todas las artes que tanto disfruta hoy en su forma madura... el mito es un ejemplo de ello, sin su carga de religiosidad no seríamos lo que somos, para bién o para mal, es parte de la humanidad. Ud puede decir que es parte de la lógica humana que busca dotar de supranatural lo que no entendemos, y sí, tiene reazón, pero acaso está mal hacerlo?..condenaría ud al mismo tiempo la religión, como los mitos y cualquier pieza artística o cultural que de ella se desprenden??... creo que lo convertiría a ud como parte de esa inquisición "blanca" que sacude a muchos que basados simplemente "en una moral superior" pueden dictar lo que está bien o lo que esta mal en materia moral.
Las sociedades naturales y preculturales rendían más tributo al mito de influencia funeraria, religiosa que a cualquier otro hecho (amor, caza, etc), y es de allí que se desprende (directa o indirectamente) casi todo nuestro acerbo cultural, social y artístico.
No predico la permisividad de los yerros de la religión, (aun menos hoy en día, cuando son precisamente el fanatismo de las 3 religiones monoteistas quienes se interponen en el verdadero progreso de la humanidad)..
Pero esa condena absoluta de DIos y por ende de la religiosidad que ud predica con socarronería y altanería (con todo respeto) Dios ha muerto!!
retumban mas a un Nietzche trasnochado que a una reencarnación de Plinio el Viejo.
En resumen está muy bien atacar, pero hay que argumentar, documentar y ser objetivo en los ataques, sino se corre el peligro de aquellas guerras preventivas "antiterroristas" cuyos métodos terminan siendo igual o peor de "terroristas" que el objetivo que se busca neutralizar.
Como siempre todo es en animo de discusión y espero su respuesta que garantizo disfrutare enormemente.
P.S: que camara compró?? publique más fotos, están bacanas las que puso.
Creo que este video complementa su artículo. Quiero destacar que como raro los paisas son la cagada para todo, se tienen que destacar ya sea por lo bueno o por lo burdos y malos que pueden llegar a ser!!! (creo que mas por lo segundo)
ResponderSuprimirhttp://www.youtube.com/watch?v=eawq0OVV6uA