Arsenicosis
Capítulo III. Hogar.
El planeta se llamaba “Hogar”
aunque en realidad no tenía un nombre pues para sus habitantes, los
Observadores, se trataba sencillamente de eso, de su casa. Curiosamente su día
tenía una duración muy similar a la de un día terrestre y su año estaba también
compuesto por poco más de 365 días. Tenían verano, otoño, invierno y
primavera en las regiones fuera del trópico y épocas secas y de lluvia en las
regiones cercanas a lo que sería el Ecuador de “Hogar”. Blanco y la agencia
espacial llegaron a la conclusión de que la posibilidad de que hubiera más vida
en el universo ya no era tan remota como antes aunque estadísticamente
continuaba siendo baja, sin embargo ya sabían hacia dónde mirar, había que
buscar aquellos planetas que girasen en torno a un sol con ciclos muy parecidos
a los de la Tierra y ahora a los de “Hogar”. Quizás se trataba de una
conclusión apresurada pero en un campo que se había mostrado yermo y estéril
durante tantos siglos de investigación este patrón parecía ser el más
promisorio…